¿Donde se han encontrado los restos de los tipos humanos?

lunes, 12 de septiembre de 2011

República Romana


Luego de la expulsión de los soberanos etruscos, el cargo de rey fue reemplazado por el de dos cónsules, quienes podían vetar las decisiones del otro. Ambos proponían las leyes y celebraban los sacrificios rituales. Además, el ejército estaba bajo su dominio.
Sin embargo, cuando había guerra o peligrosas amenazas externas, se nombraba un dictador que tenía poder absoluto, pero que, una vez solucionada la crisis, debía dejar su puesto sin permanecer más allá de seis meses en él.
Todas estas instituciones se enmarcaron dentro del nuevo orden que comenzó a regir en Roma: la República, donde el Estado pertenecía al pueblo, no a ciertas elites o personas, aunque eran los nobles o patricios quienes la dirigían.

Nobleza versus la plebe
Solo los patricios, descendientes de los primeros senadores romanos, poseían derechos. Participaban activamente en la administración del Estado, además de ser dueños de la tierra y el ganado. Los jefes de las gens (familias nobles) integraban el Senado y las curias (que agrupaban diez gens) reunidas en su totalidad (30), formaban la Asamblea del Pueblo o Asamblea Curial.
Por otra parte, quienes formaban la plebe, es decir, personas fuera de las familias, refugiados, vencidos, artesanos o campesinos, entre otros, no tenían derecho a ser ciudadanos, aunque fueran la mayoría. Tampoco se podían casar con patricios y solo siendo ricos podían integrar el ejército.
En el año 450 a.C., se codificó el derecho que, hasta ese momento, era solo transmitido oralmente y sus normas eran conocidas nada más que por los patricios, los que las aplicaban en perjuicio de la plebe.
La lucha de los plebeyos por sus derechos continuó durante la República. Gracias a sus frutos, pudieron contraer matrimonio con patricios, contar con representantes y defensores (llamados tribunos de la plebe) y, en el 366 a.C., que uno de los cónsules fuera plebeyo. 

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